Los cinco centros de jubilados de la zona norte de Santa Cruz concentraron frente a la sede local. Denuncian falta de médicos, cortes en coberturas y la ausencia de una autoridad a cargo desde hace meses.
Los cinco centros de jubilados nacionales de esta ciudad concretaron una masiva concentración frente a las oficinas locales de la obra social PAMI. La medida busca visibilizar la profunda crisis prestacional que afecta a unos 8.000 afiliados locales y a más de 14.000 beneficiarios en toda la zona norte de la provincia. Bajo la consigna “estamos abandonados”, la dirigencia vecinal expuso la falta de profesionales, el encarecimiento de los medicamentos y la acefalía institucional que arrastra la delegación.
Falta de especialistas y costos inalcanzables
El principal eje del reclamo se centra en el desmantelamiento de la cartilla médica. Jorge Garzón, presidente del Centro de Jubilados y Pensionados de ATE, advirtió sobre la gravedad de la situación actual:
“Hay una sola médica para atender la demanda de miles de afiliados”.
JORGE GARZÒN
La atención odontológica se encuentra virtualmente paralizada dentro del sistema. Los jubilados se ven obligados a recurrir al sistema privado, donde una consulta promedia los $50.000, una extracción alcanza los $80.000 y los tratamientos de conducto superan los $270.000, cifras imposibles de costear con los haberes mínimos actuales.
A este escenario se suma el recorte de cobertura en el vademécum oficial y los aumentos de precios, lo que obliga a los pacientes a pagar altos porcentajes de sus bolsillos para continuar con sus tratamientos crónicos.
Sin insumos ni conducción formal
La protesta también desnudó severas demoras en la entrega de equipamiento técnico esencial como:
- Sillas de ruedas.
- Colchones antiescaras.
- Autorizaciones para sesiones de fisioterapia.
Asimismo, criticaron el actual sistema de derivaciones sanitarias. Los fondos fijos asignados para traslados a otras localidades no cubren los costos reales de hotelería y alimentación, exigiendo pagos al contado que los adultos mayores no pueden afrontar.
Políticamente, el conflicto se agrava debido a que la agencia de Caleta Olivia no cuenta con un director o responsable formal desde hace meses. Si bien los centros de jubilados destacaron el esfuerzo de los empleados administrativos para sostener la atención al público —quienes además llevan dos años con paritarias congeladas—, denunciaron que la falta de una autoridad jerárquica impide resolver los problemas de fondo.
Exigencia de transparencia
Frente al silencio de las autoridades provinciales y nacionales tras las intimaciones legales presentadas hace semanas, la dirigencia de los centros de jubilados realizó una presentación formal amparada en la Ley de Acceso a la Información Pública. El objetivo es auditar de manera urgente el destino del presupuesto del PAMI en la región.
Por último, los manifestantes expresaron su rechazo a una eventual provincialización de las prestaciones. Señalaron que los hospitales de Santa Cruz ya atraviesan su propia crisis de infraestructura, falta de insumos y escasez de especialistas médicos.
Fuente: ElCaletense.net

Facebook
Instagram
YouTube
RSS